No todos los arroces son iguales. La primera diferenciación que encontramos es la de la calidad que se distingue con los tipos de arroz y que identifican a que haya una mayor o menor proporción de granos perfectos que son los que finalmente permitirán que el alimento cocinado quede suelto, entero y en su punto. A más contenido en amilasa, mejor respuesta en la cocción y mayor resistencia a que se abra el grano.